Los Habitantes de León

El Turismo

Los Recursos turísticos de la tierra leonesa.

Los factores que intervienen para hacer de León una provincia turística podemos agruparlos así:

a) La gran riqueza monumental, tanto en la capital como en la provincia. No hay que olvidar que León fue reino durante trescientos años y luego la Ruta Jacobea ha sembrado de monumentos y tradiciones el suelo leonés.

b) La abundancia de recursos naturales que posibilitan gran número de deportes como caza, pesca, montañismo, esquí, deportes náuticos.

c) Un clima magnífico con veranos frescos para atraer contingentes de turistas nacionales y extranjeros.

d) La proximidad a Asturias con la diferencia de clima y limpio cielo, que hacen volcar la provincia ovetense sobre la leonesa durante todo el año, en los fines de semana.

e) La paisajística tan variada con sus zonas de meseta, montaña, Bierzo, constituye un atractivo inigualable con singulares características.

f) La buena cocina leonesa en sus platos típicos, buena carne, excelentes truchas, cangrejos, chorizo, morcilla, botillo del Bierzo, el vino de Valdevimbre y el de Cacabelos; todo ello forma un acervo culinario de tipismo leonés que suele ser ávidamente buscado por el turista.

Los deportes turísticos.

La caza

Toda la cordillera Cantábrica y sus estribaciones proporcionan abundante caza mayor, y hay reservas naturales de rebeco, corzo, oso, jabalí, ciervo.

En la meseta abunda la perdiz, codorniz, liebre, conejo, avutarda. El "coto social" de los Oteros atrae con facilidad a cazadores provinciales y foráneos.

Para la protección de la caza, y en especial las especies mayores, se han creado reservas en Mampodre, Riaño y Los Ancares. En Los Ancares abundan las ardillas, el zorro, la jineta y la garduña.

La práctica de este deporte constituye uno de los atractivos de mayor sugestión en esta provincia.

La pesca.

La calidad y abundancia de la red fluvial leonesa invitan a la práctica de la pesca y mantienen como atracción las facetas deportiva y económica.

Tres mil kilómetros de ríos trucheros surcan la geografía provincial. Además, los ríos leoneses que descienden de la cordillera y de las sierras, mantienen una relativa constancia de caudal, contrastando con otros ríos peninsulares que acusan mucho el estiaje. Y ello se debe a que estas aguas leonesas nacen en un doble origen, las lluvias y el deshielo; porque las masas de nieve acumuladas durante el invierno se mantienen hasta bien entrada la primavera y regulan el caudal.

La trucha es la reina de este deporte. La pureza de las aguas, su transparencia y frescura, su batido en las rápidas pendientes y en los fondos empedrados constituyen un medio idóneo para el desarrollo de este salmónido.

Se han hecho repoblaciones en embalses sobre la variedad "arco iris", pero la más abundante es la trucha común, la "salmo fario». Entre ellas oscilan, en diversas variedades, desde las asalmonadas con carne rosada y piel dorada a otras de aspecto oscuro y carne amarilla.

Además de la trucha abundan otras especies como carpas, barbos, escallos, lucios. Otro valor deportivo lo constituyen los cangrejos, por los riachuelos de ribera y meseta y acequias de riego.

Suele haber un medio centenar de cotos trucheros y se despachan anualmente unas treinta mil licencias de pesca.

Deportes náuticos.

León es provincia interior, pero cuenta con abundancia de embalses en las cabeceras de sus ríos, que ofrecen extraordinarias posibilidades para la práctica de los deportes náuticos.

En el embalse de Luna se dispone de un club náutico, en Mirantes, con embarcadero, albergue y fonda. Lo circundan carreteras desde donde se divisan bellos panoramas. En el mismo río, el Luna, el embalse de Selgas aumenta estas posibilidades náuticas.

Notable interés turístico ofrecen otros embalses como el del Porma, el de Villameca, el de Bárcena, el lago Carucedo. Todas estas masas de agua son aptas para los deportes de vela, remo o motor ligero, reuniendo, además, especiales condiciones para el esquí acuático.

El piragüismo puede practicarse en varios ríos leoneses, y se celebran competiciones en el Órbigo, desde Hospital hasta La Bañeza.

También el Esla, en el tramo desde Burón a Crémenes, ofrece rápidos y pendientes para el piragüismo, con una carretera paralela al río para su contemplación por los espectadores.

Deportes de nieve

Toda la zona de la alta montaña leonesa es apta para la práctica de los deportes de nieve. Durante largas temporadas los puertos carecerían de comunicación si no fuera por las máquinas quitanieves de la Diputación y Obras Públicas, lo que indica la abundancia de nieve y su permanencia; tanto así que, por ejemplo, en la estación invernal de San Isidro se mantiene en condiciones para el esquí desde noviembre a mayo. Otra estación bien acondicionada se halla en el puerto de Pajares, estación del Brañilín, con muy buenas instalaciones de telesquíes de arrastre y telesillas e instalaciones hoteleras, como en San Isidro.

Cabe aún esquiar con medios propios por las laderas de los puertos de San Glorio, en los declives de Mampodre, la collada de Valdeteja, Cármenes, los puertos de la Magdalena y Leitariegos, Vegarada, Somiedo, y en El Bierzo por las estribaciones de la Guiana, el Morredero y Peña Trevinca.

El montañismo.

Las ingentes cumbres de los Picos de Europa y los Montes de León, la Cordillera Cantábrica, se prestan para la práctica de este deporte; porque además del atractivo de la montaña ofrecen el premio natural de la contemplación de panoramas de extraordinaria belleza.

Los refugios.

El montañero dispone de refugios en los Picos de Europa, llamados de "Collado Jermoso”, "Vegabaño", "Vega Huerta", y en Peña Trevinca, limitando con Orense, el de "Fuente de Cova”.

Las cumbres.

El conjunto montañero apetecido por los deportistas se centra en los los Picos de Europa y en la Cordillera Cantábrica.

Picos de Europa.

Cumbres de Peña Santa de Castilla, Torre Ciega, Torre Pardida, de Arestas, de Comea, de Piedrasluengas, de Pambuches, de Cabra Blanca, Llambrión, Cerredo, del Oso, de Coello, de Tesorero, de la Palanca, Peñalva, de Llaz, de Arria, de la Celada, Collado Solano, Collado Jermoso, Tiro Tirso, Blanca, Hoyo Oscuro, las Mojosas, de Liordes, de Salinas. Todas entre los 2000 m y los 2650 m.

Zona Cantábrico Leonesa.

Picos Yordas, Gibo y las Pintas, Picos de Mampodre, Pico Agujas y Torneo, Peñas de Faro, Pico Bodón, Peña Gallega, de Valdorria, Huevo de Nocedo, Cueto de Fontún, Braña Caballo, Peña Ubiña, Picos de la Becerra, y la Peña Orniz desde donde se divisan los lagos de Saliencias. Todas estas alturas oscilan entre los 1600 m y los 2400 m.

Todas las cumbres leonesas, en el lenguaje montañero, se clasifican entre los órdenes o grados tercero a sexto de dificultades de acceso.

Los bolos

El atractivo de este deporte suele hacer llamada dentro de los festejos populares y en localidades de tradición bolística. Hay zonas en las que se usa el birle, consistente en que una vez jugada la bola cacha, semiesférica, la que sale fuera del castro vuelve a ser jugada en el afán de derribar miche y otros bolos para incrementar la cuenta. Hoy ya se halla federado este deporte para darle mayor impulso y ajustarle a un reglamento. Las localidades que anuncian concursos y premios son León, Cármenes, Canseco, Ciñera, Boñar, La Robla, La Vecilla, Cistierna y alguna otra.

La lucha.

El corro de lucha leonesa es uno de los mayores encantos tradicionales con sabor ancestral. Suele haber corro de lucha en León por los Sanjuanes, Boñar por el Pilar, La Vecilla por el Corpus, Mansilla de las Mulas, Cistierna, Crémenes, Gradefes.

También se halla federado este deporte y se clasifican los luchadores entre las modalidades de pesos ligeros, medios y pesados.

Uno de los luchadores que marcó época por la elegancia de su técnica, nobleza de sus actuaciones, destreza, maña y fuerza ha sido Felipe León, de Villaquilambre.

Festejos populares

Como festejos destacados en la provincia se mencionan: Astorga, en agosto, del 20 al 30. La Bañeza, del 14 al 18 de agosto. Castrillo de los Polvazares y Santiago Millas, en la octava del Corpus. León, en las Cabezadas, las Cantaderas, los Sanjuanes. En Laguna de Negrillos, la celebración del Corpus. Murias de Paredes, en San Juan; Ponferrada, del 7 al 12 de septiembre. Riaño, del 15 al 20 de agosto. Sahagún, el 12 de junio. Valencia de Don Juan, alrededor del Cristo de septiembre. La Vecilla, en el Corpus y el 1 de octubre. Villafranca del Bierzo, también por el Cristo de septiembre. Val de San Lorenzo, por la Virgen de septiembre. Todos los festejos se anuncian con gran atractivo turístico.

Toros.

Se celebran novilladas y capeas en algunas villas durante el verano y en alguna finca privada. Las corridas de importancia se celebran en la capital, en las festividades de los Sanjuanes.

La artesanía del pueblo.

Entre los productos típicos artesanos destacan las mantas caseras, auténticas de lana, en Val de San Lorenzo. En Jiménez de Jamuz se fabrica una alfarería muy típica. En Astorga se confeccionan tapices y alfombras; y esculturas en madera.

Antigüedades

Son varios los establecimientos que ofrecen antigüedades regionales, artísticas e históricas. La mayor parte de estos establecimientos se hallan en la Avenida de los Cubos, como las casas Álvarez, Andrés, Manolo (ya fallecido), de la Vega. También destaca en importancia la galería de arte Citania, en la calle Villa Benavente, y De La Vega en la Plaza de la Catedral.

Galerías de arte.

Las galerías de arte que han ido recogiendo las muestras más sobresalientes de los pintores leoneses que alcanzan cimas en la exposición de la luz y el color son: Caño Badillo, Santos, Sala Provincia, la de la Caja de Ahorros, Paul Rivera, Bernesga, Arte e Inversión, Ausaga y Maese Nicolás.

Masas corales.

Las masas corales han educado el oído de los leoneses con la variedad de sus actuaciones. El malogrado maestro Odón Alonso fue ya una figura mítica al frente de la Banda Municipal. Hoy el Orfeón Leonés, la Capilla Clásica y la Coral Isidoriana, con las figuras de Luis Sanmartino, Ángel Barja y el canónigo Magdaleno, llenan los aires leoneses con las melodías de sus composiciones. Son ya muchos discos los que la Coral Isidoriana ha lanzado al mercado recogiendo el cancionero de la tierra.

Espeleología

Las cuevas de Valporquero destacan en importancia dentro del ámbito nacional, con más de 2 Km. de recorrido; bien acondicionadas en ambientación musical y luminotecnia y con una belleza natural impresionante.

Los vinos.

Buenos caldos se elaboran en la provincia leonesa que gozan ya de fama, tienen aguja y se denominan "vinos tierra de León".

La multiplicidad de la geografía vinícola leonesa sigue elaborando sus caldos por procedimientos caseros, aunque ya las cooperativas vinícolas y las industrias al efecto introduzcan elaboraciones industriales. Pero aún se sigue pisando mucha uva en los lagares caseros, con las prensas fabricadas con pesadas vigas y husillos de torno. El mosto se fermenta en las bodegas cavadas en la tierra.

Entre los más afamados vinos destacan el blanco y el tinto de El Bierzo, sobre todo los de Villafranca y Cacabelos. El clarete de La Bañeza. Los rosados y tintos de los Oteros, Ardón y Valdevimbre.

La cocina leonesa.

La geografía gastronómica leonesa es tan variada como su extensión provincial. Los alimentos naturales, pastos y paisaje influyen en sus buenas carnes, su leche y mantequilla, quesos, caza y pesca. Esa misma variedad de sus zonas y comarcas marca su impronta en la cocina, que se nutre de los más variados platos.

El caldo berciano, el botillo, la empanada, definen una comarca. La trucha es un plato lleno de 'variantes según las zonas. Las carnes de ternera, lechazo, los chorizos, morcillas, las sopas de ajo, el cocido, tienen una impronta especial según la tradición culinaria de la tierra de origen.

En repostería alcanzan fama los "nicanores" de Boñar, los "lazos" de Cistierna, "mantecadas" de Astorga, "imperiales" de La Bañeza, "amarguillos" de Sahagún y la tarta San Marcos, a base de nata. La cocina leonesa es otro factor importante, que se suma dentro de la propia personalidad regional.