las Comarcas de León

La Cabrera

Caracteres Generales.

Situada al suroeste de la provincia, limítrofe a las de Zamora y Orense y enmarcada entre los montes Aquilianos, las estribaciones de la sierra del Teleno, la de La Cabrera Baja y la Peña Trevinca, ha merecido siempre una reflexión acentuada.

Dos ríos corren sus tierras, el Eria y el Cabrera, lleno de meandros y tajos profundos. Una población que ha trabajado por una subsistencia de pobreza, laborando sus centenales y linares. Todo lo que utilizaba se producía allí mismo. En sus molinos primitivos se molturaban sus granos, se amasaba el pan en los hornos caseros y se tejía el lino y la lana.

Los arados y aperos allí se construían. Las comunidades son de una vida autónoma familiar. Ya dice la leyenda, "una vaca bona y una mujer bona non sal de La Baña fora".

Comunales eran sus pastos, las rozas y las leñas es por ello por lo que se sucedían dos etapas en La Cabrera, dentro de su año agrícola, de noviembre a mayo y de mayo a noviembre.

En la primera ocurría la emigración, el tejido de la lana y el lino, la salida de los arrieros y la venta del carbón de brezo. La comunicación entre ella eran los “filandones”, "las joldras" o bailes y los concejos.

De mayo a noviembre realizaban la actividad agrícola, la siega del lino, de la hierba, del pan, las majas, las castañas y los nabos.

El Costumbrismo Y El Trabajo

El pastoreo del ganado lo hacían mediante "la vecera", por turnos de vecinos en las diferentes veceras y cuya organización constaba en las ordenanzas concejiles.

La economía agrícola se basaba en sus típicos productos. El lino, básico para una economía cerrada. El centeno, que además del grano panificable proporcionaba la paja o cuelmos para la techumbre de la vivienda. La maja, empleando "los manales», y las roblas como fiesta para celebrar el final de la maja.

Entre sus diversiones destacaban "la danza de Corporales» y "el toreo de vacas» el día de San Roque, en Corporales también, sobre aquellas vacas curadas "milagrosamente» durante el año. El día de Ceniza también causaba gran impacto en la diversión de La Cabrera. Un saco de ceniza o cernada, con un petardo dentro, para que al explosionar cubriera a todos los personajes que formaban el corro, así como tirarse cernada unos a otros.

La asamblea popular de vecinos forma el "concejo" donde se imponían penas llamadas vinares, que solían ser medio o un cántaro de vino.

Los lazos de solidaridad eran muy fuertes, y así se hacían muchos trabajos en común: para construir la vivienda, las majas, las siegas, la matanza. Una pena que la consanguinidad fuera causa de un deterioro de la raza.

La Vivienda

La vivienda solía ser de dos plantas, la baja para el ganado, cuadras, pajares, horno, y la alta para las personas.

Los materiales de construcción, que aún se conservan bien, son pizarra para los muros y el techo o cubierta; otras veces la techumbre es de paja, y sin chimenea. También se emplea la madera y el barro. Se aprovechan los accidentes del terreno, como ocurre en Castrohinojo donde las viviendas se asientan sobre grandes rocas.