las Comarcas de León

La Meseta

Caracteres Generales.

Comprende las partes suroriental, central y meridional de la provincia.

Muchas subcomarcas se integran en la meseta. La Tierra de Campos, la de los Campos Góticos, cuyas villas representativas son Sahagún y Valderas. Las zonas de las vegas y las riberas, afectan a los principales ríos leoneses como el Esla, Porma, Órbigo, Tuerto, Torio, Duerma y Eria. Por estas zonas se asientan hermosas villas como Gradefes, Mansilla, Valencia de Don Juan, Benavides, La Bañeza, Castrocontrigo.

La subcomarca de La Maragatería engloba tierras poco productivas en La Maragatería Alta, que recoge La Somoza hasta Foncebadón, y en la Baja excelente vegas, teniendo Astorga por representación comarcal.

La subcomarca del Páramo fue en un tiempo un gran erial, con suelo seco. Hoy es una zona regable con las aguas del embalse del Luna y de extraordinaria producción, con elevado coeficiente de renta. El centro más representativo es Santa Maria del Páramo.

Toda la meseta leonesa es el gran granero agrícola provincial, en buena parte nacional; tierras de pan llevar y de pámpanos de viñas, legumbres y hortalizas en las zonas regables. También es importante el arbolado y los chopos de las riberas van colocando una nota pintoresca en el paisaje.

La agricultura se halla muy mecanizada; por doquier se encuentran las maquinas agrícolas; los tractores por millares; cooperativas vinícolas; las bocas de las bodegas ofrecen sus oquedades en los altozanos; campos de regadío con sus acequias, mostrando un potencial de riqueza agrícola que pide a gritos ayuda de los poderes públicos para radicar industrias transformadoras al lado de la producción.

La Vivienda En La Meseta

La casa de la meseta no presenta ya la complejidad de la del montañés, ni reúne tantas comodidades. Hablamos de la vivienda típica. Suele tener los cimientos de canto rodado, recogido en las riberas y tornado con barro, rara vez con cal. Este modo de edificar se lleva hasta la altura de un metro o algo menos, del suelo, luego se utilizan adobes, que son gruesos ladrillos de barro amasado con paja picada para darles mas consistencia, y secados al sol.

También se usa para los muros la construcción continua de barro, lo que se denomina tapial.

Para salvar los huecos de las puertas y ventanas se colocan vigas horizontales, a modo de cargaderos, recurso necesario, ya que el adobe no permite la construcción de arcos por su escasa resistencia.

Además del guijarro y del barro, la madera desempeña un papel importante, pues en algunas zonas, como la ribera de Gradefes, se levanta la casa a modo de un esqueleto de vigas, rellenándose después con guijarro y adobe los espacios que han de ser macizos.

El conjunto de la casa comprende la habitación, muy falta de comodidades, un corral o patio, utilizado como leñera y redil para el ganado menudo y al que da también la cuadra. Generalmente, la entrada al corral suele hacerse por una portalada amplia, independiente de la vivienda.

Las tapias que cierran los corrales, a fin de que no se deterioren con la lluvia, se recubren de tapines o trozos de musgo praderil, que son cortados verdes, en trozos cuadrados o rectangulares. Los edificios se cubren casi siempre con teja. Por donde abunde la pizarra, la edificación se aproxima al tipo berciano.