El Relieve de León

El territorio de la provincia leonesa presenta, a simple vista en un mapa ilustrado, unas marcadas diferencias en su aspecto: zonas montañosas, tierras llanas y riberas de ríos con amplios valles.

También se aprecian dos grandes depresiones, una formada por los valles de Sajambre y Valdeón y otra que ocupa toda la gran hoya berciana.

La composición geológica que integra el suelo leonés presenta macizos calizos en la montaña norte-oriental y macizos pizarrosos en su mayoría para la montaña norte-occidental, todo ello muy apto para las grandes masas arbóreas. Las tierras llanas son arcillosas y más adecuadas para el área cereal, por zonas interiores se ofrece en abundancia la sílice y pizarra, formando inmensas extensiones de colinas pastoriles.

Altitud

Toda la montaña leonesa tiene una altitud media en sus valles de unos 1.000 m, en las zonas llanas se rondan los 800 m, bajando ya en las depresiones hasta situarse entre los 400 m y los 600 m sobre el nivel del mar. Los macizos montañosos superan en algunos casos los 2.600 m.

Clima

La zona montañosa presenta un clima fresco en el verano y frío en el invierno, con una media de temperatura anual de 8º C, y una pluviosidad de 1.350 mm. La zona central y sur tiene un clima continental con 11º C de temperatura media anual y una pluviosidad media de 1.100 mm.

Situación

La provincia de León se halla situada al noroeste de la meseta del Duero; tiene a su alrededor las provincias de Santander, Asturias, Lugo, Orense, Zamora, Valladolid y Palencia. Su situación corresponde a la meseta norte de la península.

Extensión

Mide en su superficie esta provincia nada menos que 15.468 Kilómetros cuadrados. En extensión ocupa el séptimo lugar, de mayor o menor superficie, entre todas las provincias españolas.